Un token es una unidad de valor emitida por una entidad privada sobre una cadena de bloques ya existente. A diferencia de las criptomonedas nativas, los tokens no poseen su propia blockchain, sino que aprovechan la infraestructura y seguridad de redes como Ethereum, Solana o BNB Chain para operar.
¿Qué es un Token en el ecosistema cripto?
En el ámbito de la tecnología blockchain, un token es la representación digital de un activo, un derecho o una utilidad. Aunque a menudo se usan como sinónimos de «moneda», los tokens son mucho más versátiles: pueden representar desde una fracción de una propiedad inmobiliaria hasta el acceso a un servicio específico o el poder de voto en una comunidad.
Esencialmente, un token es un fragmento de código programado dentro de un contrato inteligente. Este código define las reglas de emisión, transferencia y comportamiento del activo. Para entender su importancia, es útil repasar qué es blockchain y cómo funciona, ya que la cadena de bloques actúa como el libro contable que valida la existencia y propiedad de cada token de forma inmutable.
Diferencias entre Token y Criptomoneda (Coin)
Esta es una de las confusiones más comunes para quienes comienzan a invertir en criptomonedas. La distinción técnica radica en la infraestructura:
- Criptomoneda (Coin): Es el activo nativo de una blockchain propia. Se utiliza principalmente como medio de pago y para pagar las comisiones de la red (gas). Ejemplos: Bitcoin (BTC) y Ether (ETH).
- Token: Se crea «encima» de una blockchain ajena. No mantiene la red, sino que la utiliza para ejecutarse. Ejemplos: USDT (sobre Ethereum/Tron) o UNI (sobre Ethereum).
| Característica | Criptomoneda (Coin) | Token |
| Blockchain propia | Sí | No (utiliza una existente) |
| Uso principal | Pago de red y reserva de valor | Utilidad, gobernanza, representación |
| Creación | Mediante minería o validación | Mediante contratos inteligentes |
| Ejemplo | Bitcoin, Ethereum, Solana | USDT, LINK, SHIB |
Clasificación de los tokens según su utilidad
En este 2026, la tokenización ha alcanzado sectores que antes parecían imposibles. Dependiendo de la función que cumplen para el poseedor, los tokens se dividen en varias categorías principales que determinan su valor y regulación.
Utility Tokens (Tokens de utilidad)
Son aquellos que otorgan al usuario el derecho a acceder a un producto o servicio específico dentro de una plataforma. No se consideran inversiones financieras en el sentido tradicional, sino más bien como «cupones digitales». Un ejemplo clásico son los tokens de los exchanges o de plataformas de almacenamiento descentralizado.
Security Tokens (Tokens de valor)
Estos representan una inversión financiera real y suelen estar sujetos a las leyes de valores. Pueden representar acciones de una empresa, derechos a dividendos o la propiedad fraccionada de activos físicos. El auge de los RWA (Real World Assets) en 2026 ha convertido a los security tokens en la herramienta predilecta para digitalizar el mercado inmobiliario y de bonos.
Governance Tokens (Tokens de gobernanza)
Otorgan a sus poseedores el derecho a votar sobre el futuro de un protocolo descentralizado (DAO). Los usuarios pueden proponer cambios o decidir sobre la gestión de fondos de la tesorería del proyecto. Aprender qué es DeFi es clave para entender cómo estos tokens distribuyen el poder de decisión entre la comunidad.
El papel de los estándares (ERC-20, BEP-20)
Para que los tokens sean compatibles con billeteras y plataformas como Fluyez, deben seguir reglas técnicas comunes llamadas «estándares». El más conocido es el ERC-20 de Ethereum, que garantiza que cualquier token creado bajo este formato pueda ser enviado y recibido por cualquier wallet para criptomonedas que soporte la red.
Existen otros estándares especializados, como el ERC-721 para los NFT o tokens no fungibles, que a diferencia de los tokens comunes, son únicos e indivisibles. En 2026, la interoperabilidad entre estos estándares permite que un token de una red pueda «viajar» a otra mediante puentes (bridges), facilitando la liquidez global.